Mostrando entradas con la etiqueta piel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta piel. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de abril de 2013

Una piel divina. Luchar contra la flacidez y la celulitis antes de tu casamiento!

Para toda mujer que se casa, mostrar una piel suave y tersa es el mejor complemento para su vestido de casamiento. La flacidez en los brazos o la celulitis son dos de las problemáticas más comunes entre las mujeres, pero que son fácilmente tratables con la aparatología y cosmética adecuada.

La flacidez de la piel se presenta cuando ésta pierde firmeza y elasticidad, mostrándose "despegada" del cuerpo, arrugada y caída. Este proceso se debe a la disminución de la presencia de ciertas sustancias como el colágeno y la elastina, componentes esenciales para el sostén del tejido y mantener su firmeza y elasticidad originales.

Ciertas zonas del cuerpo de la mujer son más propensas a la flacidez que otras, siendo las áreas más afectadas los glúteos, los muslos, la cara interna de las piernas y los brazos. Existen numerosos factores que influyen en su aparición: desde los cambios morfológicos que se van produciendo a lo largo del tiempo, provocando un menor recambio de las estructuras de soporte como son el colágeno y la elastina, a la pérdida de capacidad de recambio de algunas de nuestras células; pasando por condiciones externas y los hábitos tóxicos como el tabaco, el alcohol o el exceso de sol, e incluso la falta de ejercicio y tono muscular.

Pero, sin duda, la razón principal para la aparición de la flacidez es la ley de la gravedad. No toda nuestra piel tiene la misma composición, por lo que el propio peso de la estructura del tejido produce la caída del mismo.

Combatir la flacidez

Para poder determinar el mejor tratamiento con el que combatir la flacidez, en primer lugar se debe realizar una exploración completa y una valoración del estado de los tejidos. Hay que tener en cuenta que, dejando de lado los factores externos, nuestro cuerpo tiene en su origen un porcentaje determinado de estructuras elásticas, siendo ése el límite de resultados que podemos conseguir. Por ejemplo, si en edad juvenil contamos con un 60% de estructuras elásticas, tras perder firmeza con la edad no podremos superar ese 60% inicial mediante los tratamientos.

En función de los resultados del análisis y de la valoración de los hábitos alimentarios de la clienta elaboraremos un plan personalizado para el tratamiento. Normalmente, se combinan un plan de alimentación recomendada con técnicas de aparatología en las zonas afectadas, pautando tratamientos de duración variable. Algunas de las técnicas más efectivas contra la flacidez son:

- Mesoterapia: Mediante la microinyección de diversas sustancias cosméticas debajo de la piel de las zonas afectadas, el especialista controla en todo momento la dosis y el punto de inserción, consiguiendo un tratamiento muy preciso de la piel flácida.

- Electroestimulación: Mediante ultrasonidos de diversas potencias y distintas frecuencias eléctricas, la bioestimulación o electroestimulación médica provoca la estimulación del sistema nervioso autónomo y demás tejidos, reactivando el metabolismo local de la zona tratada. De esta manera, la piel se regenera y se retensa, dando marcha atrás en el proceso de caída.

- Radiofrecuencia: A través de un electrodo y con la aplicación de calor, se activa la acción del colágeno de las capas más profundas de la piel, consiguiendo un tensado del tejido cutáneo y activando al mismo tiempo la nueva formación del propio colágeno y de las demás sustancias estructurales de la dermis. Es recomendable combinar los distintos tratamientos según la zona a tratar, el nivel de flacidez que presente y la historia clínica del cliente, construyendo un procedimiento lo más individualizado posible para cada caso particular.

La temida piel de naranja

La celulitis es una alteración del tejido subcutáneo que se acompaña de cambios en la microcirculación del tejido conjuntivo, dando lugar a modificaciones morfológicas, histoquímicas y bioquímicas del tejido, y que suele apreciarse como una rugosidad abultada en la piel. Normalmente, las áreas donde hacen acto de presencia estos cúmulos de grasa son las zonas localizadas como las rodillas, las piernas, los tobillos, la cintura, la cadera y los glúteos.

No existe un origen reconocido para la celulitis, sino que más bien se trata de un conjunto de factores hormonales, endocrinos, bioquímicos, hereditarios e incluso raciales que propician su aparición. También las malas costumbres que obstaculizan el tráfico intestinal o el retorno venoso allanan el terreno para la aparición de la celulitis. Así, existe una relación entre los hábitos tóxicos (alcohol, tabaco,...) y los hábitos desordenados de comida con el brote de la piel de naranja, del mismo modo que la ropa muy ceñida causa problemas circulatorios que favorecen su aparición. También el estrés y la ansiedad pueden ser causantes de celulitis, entre muchos otros factores, ya que en esos momentos el cuerpo libera a la corriente sanguínea gran cantidad de productos químicos.

Guerra a la celulitis

Como en el caso de la flacidez, antes de tratar la celulitis hay que hacer un diagnóstico completo de la clienta y analizar en qué fase se encuentra su problemática. Existen hasta cuatro etapas en la celulitis, según la profundidad de los cúmulos de grasa, y cada una requiere de distinto acercamiento. 

Para tratar este problema es imprescindible hacerlo desde tres frentes: erradicando su causa, actuando sobre el mecanismo que lo produce y tratando las lesiones que se hayan producido. Las técnicas que se han comentado anteriormente (mesoterapia, electroestimulación y radiofrecuencia).

Los Centros de Estética tienen que trabajar este segmento de los casamientos, ya que una clienta puede tener un grupo grande de potenciales clientas.

viernes, 19 de abril de 2013

Cuidados de la piel en Invierno


Con la llegada del frío y de las bajas temperaturas, nuestra piel va a comenzar a sufrir más de la cuenta, especialmente nuestro cutis ya que se trata de una de las zonas donde la piel es más fina y por tanto una de las zonas que más va a acusar estos cambios. Lo primero que debemos tener claro es que no todas las pieles necesitan los mismos cuidados, ni si quiera lo necesitan con la misma frecuencia por lo que será esencial enfocar los cuidados según el tipo de piel que tengamos.

Piel sensible en invierno: Todos los tipos de pieles sufren especialmente durante esta época del año pero si hay un tipo de piel que lo pasa realmente mal es la piel sensible, principalmente debido a los bruscos cambios de temperatura. Estos cambios de temperatura en las pieles sensibles a menudo repercuten en rojeces e incluso pueden derivar en afecciones más serias como la cuperosis o rosácea. Todo tipo de piel puede sufrir problemas de sensibilidad por lo que extremar las precauciones será esencial en todo tipo de pieles (seca, mixta o grasa). Una de ellas será tener siempre a mano una crema hidratante especial para pieles sensibles, cuya aplicación deberás repetir periódicamente siempre que notes la piel tirante o seca, síntoma principal de que nuestra piel está sufriendo.

Piel seca en invierno: En muchos casos (no todos) el problema de sensibilidad en la piel va asociado a una piel seca y deshidratada, por lo que en el caso de que poseas una piel seca deberás también extremar las precauciones. Nunca debes descuidar la hidratación, siendo recomendable que te apoyes en cremas nutritivas o compensadoras que aportan un extra, ideal para que nuestra piel recupere el equilibrio y la deshidratación. Por lo general, este tipo de crema suele ser muy untuosa para que deje en nuestro cutis una especie de segunda piel protectora, por lo que su utilización es básica para las pieles secas en invierno.

Piel mixta en invierno: Las personas de piel mixta no deben descuidar tampoco la hidratación y los cuidados de su piel. Si bien no necesitan hidratar su cutis con la misma frecuencia que una piel seca o deshidratada no deben olvidar ciertas zonas de su cutis, especialmente las mejillas, que suelen ser las que más sufren los cambios de temperatura. Este tipo de pieles deben tener en cuenta que no todas las zonas de su cutis necesitan la misma cantidad y nivel de hidratación. Especialmente la zona T (frente, nariz y mentón) suelen ser las zonas más grasientas en las personas de piel mixta, por lo que podemos probar a aplicarnos una crema hidratante menos untuosa en esa zona y una más nutritiva para la zona de las mejillas.

Piel grasa en invierno: Si piensas que por tener la piel grasa tu piel no va a sufrir en invierno estarás cometiendo un grave error. Incluso las pieles grasas necesitan vigilar su hidratación y protección contra las bajas temperaturas. En estos casos se hará esencial encontrar una crema hidratante especial para pieles grasas, que sea oil free y no comedogénico, para asegurarnos que no taponará nuestros poros.

Consejos generales: Además de lo visto anteriormente, debemos tener una serie de consideraciones que son válidas para todo tipo de pieles, y que no deben pasarse por alto.

  • Será mejor usar maquillaje en crema durante el invierno, de esta manera te asegurás una segunda piel cuando salgas a la calle. Si tenés piel grasa, buscá en el mercado maquillajes en crema oil free.
  • No te olvides de la protección solar. Mucha gente piensa que los rayos del sol no afectan los días nublados y de invierno, craso error. Los rayos del sol siguen incidiendo en nuestra piel en invierno y será necesario seguir protegiéndonos de ellos. Con una protección entre el SPF 15 o el SPF 20 puede ser suficiente.
  • No abuses de la exfoliación en invierno. Aunque nunca se debe abusar de la exfoliación, sea la época que sea, pero en este caso con más motivo, ya que después de la exfoliación nuestra piel se puede sentir muy vulnerable a los cambios de temperatura.
  • Y por último, y no por ello menos importante, es esencial proteger adecuadamente otras partes del cuerpo como las manos. Los cambios bruscos de temperatura puede dar con sabañones y más tipos de complicaciones cutáneas que pueden evitarse con unos simples guantes.

Como ves, no son muchas las recomendaciones, pero sí que son básicas e importantísimas. El cuidado de nuestra piel en invierno repercutirá en un mejor cutis en verano, y sobre todo, evitará el envejecimiento prematuro de nuestra piel.

Fuente: trendenciasbelleza.com

sábado, 26 de enero de 2013

El Oxígeno en la Cosmética



Mientras que el oxígeno como terapia médica en caso de carencia aguda o crónica de tal sustancia ha dado buenos resultados, su utilización en la cosmética sigue suscitando polémica. El autor del siguiente artículo ha elegido dos de los procedimientos existentes para explicar el empleo del oxígeno o de sus compuestos en la cosmética. Trás los éxitos conseguidos con las terapias de oxígeno en la medicina, el tratamiento de oxígeno ha hecho su entrada en la cosmética. Además de las formas gaseosas del oxígeno, como por ejemplo el oxígeno molecular (O2), también se emplean compuestos de oxígeno (por ejemplo aceites peroxidados). Con el nombre de oxígeno activo se suele denominar al ozono (O3) o a compuestos de oxígeno con mayor capacidad de reacción que la del oxígeno molecular.

Bases fisiológicas
El oxígeno es esencial para la producción de energía. Sólo disponiendo de una oferta óptima de oxígeno nuestro organismo puede aprovechar el aporte de energía de las sustancias nutritivas, como los hídratos de carbono, las grasas y las proteínas. Para todos y cada uno de los fenómenos vitales se requiere energía. El lugar del organismo donde se produce la energia es la célula. El oxígeno es aprovechado durante la oxidación biológica, la llamada “respiración celular”, que origina subproductos como el agua (H²0), el dióxido de carbono (CO2) y otros. Cada célula, y por lo tanto también cada célula cutánea, tiene que producir su propia energía, necesitando por ello continuamente de la presencia de oxígeno. Nuestro organismo no puede almacenar el oxígeno ni producirlo. Por eso dependemos durante toda la vida de la presencia externa y continua de oxígeno. 
En la Tierra abunda el oxígeno. Sin embargo, nosotros sólo podemos aprovechar el oxígeno contenido en el aire que nos rodea. Este aire contiene en todo el mundo aproximadamente un 20 % de oxígeno.
La clase de oxígeno presente en el aire es básicamente el oxígeno molecular (02): un gas incoloro, inodoro e insípido. También se dan cantidades ínfimas de oxígeno de un solo átomo (0), de oxígeno ionizado y de ozono (03). La absorción del oxígeno, en un 90 %, se realiza a través de la respiración pulmonar. La presión del oxígeno (p0²) desempeña un papel esencial en la absorción de dicha sustancia.

Cosmetología
Mediante la difusión el 02 pasa a la sangre disolviéndose primero, mediante un proceso físico, en el plasma sanguíneo para adherirse a continuación a la hemoglobina (sustancia colorante de los glóbulos rojos que transporta el oxígeno).El transporte del oxígeno a través del organismo es realizado por la circulación sanguínea. El medio de transporte es la propia sangre. La mayor o menor capacidad de transporte de oxígeno depende de la hemoglobina. Dicha capacidad puede incrementarse a través de estancias en alta montaña.
A través de las ramificaciones más finas de los vasos sanguíneos, los capilares, el oxígeno llega a las células. Ni todas ellas están conectadas directamente a un capilar ni todos los órganos reciben la misma cantidad de sangre y, con ello, de oxígeno. La única forma física en que puede llegar el oxígeno a la célula es el valor de la presión de oxígeno de la sangre capilar. Estando en reposo, el organismo consume unos 360 litros de O2 al día, lo que equivale a unos 500 gramos.
Múltiples fenómenos pueden perturbar el suministro de oxígeno a los tejidos. En medicina ya hace tiempo que se está aplicando con éxito el oxígeno en caso de falta aguda o crónica de dicha sustancia (inhalación de 02 en las urgencias, terapia de oxígeno a largo plazo, etc.). Además hay numerosos médicos que aplican el oxígeno en terapias más limitadas en el tiempo, como por ejemplo la terapia multipasos de oxígeno del profesor Manfred von Ardenne, de la que existen diferentes variantes, algunas de las cuales también encuentran aplicación en el campo de la prevención de enfermedades. Nadie discute que un exceso de oxígeno en circunstancias normales no aporta beneficio alguno.

La piel y el oxígeno
La piel, como órgano de mayor extensión del organismo, cuenta con una buena irrigación sanguínea. Esto se debe sobre todo a su función reguladora de la temperatura.El lugar de la aplicación de la mayor parte de los cosméticos, la epidermis, no cuenta con una estructura propia de vasos, por lo tanto no está conectada de forma directa a la red capilar del organismo. Recibe el oxígeno a través de los capilares situados en la dermis. Una eventual falta de oxígeno en la dermis repercutiría necesariamente en la epidermis. La epidermis es capaz de absorber el oxígeno del aire que la rodea. Asimismo puede expulsar el C02 generado durante el metabolismo.
La presión del oxígeno dentro del aire, la pO2, desempeña un papel decisivo en la absorción del oxígeno del aire, por lo que un aumento de la concentración de oxígeno en dicho medio puede mejorar la absorción, como pudo demostrarse aplicando oxígeno concentrado (90 %) en cabinas de baño. En total, hay que calificar de escasa la absorción del oxígeno del aire a través de la epidermis, (aproximadamente entre el 0,9 y el 1 por ciento). Todo tipo de ropa constituye una barrera para la difusión del oxígeno. Los fisiólogos insisten una y otra vez en que no existen estados de carencia de oxígeno en la piel, alegando como pruebas entre otros fenómenos los siguientes: el ambiente enrarecido de oxígeno al que está sometido el feto durante su vida intrauterina no tiene efectos perjudiciales para su piel. Tampoco lo tiene el menor valor de la pO2 en las regiones altas del mundo (los Andes, el Tíbet) sobre la piel de sus habitantes.
Dejemos en tela de juicio si tiene sentido comparar la piel del feto, que flota en el líquido amiótico, con la de los adultos. De los efectos de aclimatización, como el aumento de hemoglobina, que se dan en el organismo al encontrarse a grandes alturas, ya hemos hablado antes. No obstante, a través de mediciones transcutáneas quedó demostrada la posibilidad de carencias locales de oxígeno en la piel.
Aún más importante parece, sin embargo, el hecho de que la incorporación del oxígeno o de compuestos de oxígeno en el tratamiento cosmético ha dado como resultado un aspecto mejorado de la piel.

Técnicas de oxígeno escogidas
La utilización de oxígeno en la cosmética ya ha dejado de ser una novedad. En la aplicación de algunos procedimientos ya se cuenta con varios años de experiencia. En principio, lo que se persigue en todos ellos es reforzar la vía natural de abastecimiento de oxígeno. Ocupan un puesto destacado los métodos que pretenden incrementar la aportación de oxígeno desde el exterior, lo que puede conseguirse de dos maneras:

-Rociando o vaporizando sobre la piel o determinadas áreas de la piel
unas mezclas de oxígeno con agentes activos, de oxígeno con ozono o de oxígeno con ácido carbónico.

-Aplicando emulsiones elaboradas con oxígeno en forma de compuestos químicos o con los llamados compuestos de oxígeno activo.

Procedimiento consistente en la vaporización de oxígeno molecular
Tras un tratamiento preparatorio, se utiliza el oxígeno concentrado (al 90%) como medio transmisor de selectos agentes activos que se encuentran en una solución acuosa o microemulsión. Mediante un aparato especial se consigue pulverizar al máximo la emulsión, que adquiere así la forma ideal para ser aplicada directamente a la cara y al escote. El chorro de oxígeno del pulverizador presenta una ligera sobrepresión de aproximadamente 1 bar, lo que fomenta aún más la absorción del oxígeno contenido en la emulsión pulverizada a través de la piel. El alto contenido en oxígeno de la emulsión pulverizada hace aumentar la presión parcial del oxígeno, lo que facilita la difusión del oxígeno a la piel. Debido a los efectos vortiginosos de la pulverización, el aire cercano a la región bucal y nasal se enriquece con oxígeno, lo que hace aumentar también la pO2 del aire que se respira. Una aplicación de oxígeno en combinación con agentes activos puede dar como resultado un incremento claro (estadísticamente relevante) de la hidratación y elasticidad cutánea y además reduce tendencialmente la pérdida de agua a través de la epidermis. Además puede observarse una mayor tersura de la piel. Todos los que se han sometido a la vaporización de oxígeno están de acuerdo en calificarlo de experiencia agradable de efectos beneficiosos para la propia piel.

La aplicación de emulsiones saturadas de oxígeno
Se ha podido demostrar que el uso regular de las emulsiones saturadas en oxígeno hace que aumente la pO2 de la piel y mejoren su irrigación y su estructura. Todavía no se ha podido resolver del todo la cuestión de sí el oxígeno es absorbido directamente por la epidermis o si los componentes saturados de oxígeno llegan hasta la dermis para mejorar desde allí el abastecimiento de oxígeno de la piel.
Se ha demostrado que los oxígenos activos tienen un efecto positivo sobre la circulación capilar.  

¿Representa el oxígeno algún peligro?
También en la cosmetología surge la cuestión de los riesgos causados por una mayor presencia de radicales de oxígeno. En general puede decirse que en el metabolismo normal, en el que interviene el O2, entre un 3 y un 5 por ciento del oxígeno absorbido es transformado en radicales de oxígeno.
Estos procesos son normales y vitales, puesto que los radicales de oxígeno influyen en el sistema inmunológico. Las células que forman parte de dicho sistema (células asesinas, fagocitos) producen radicales de oxígeno para liquidar por ejemplo a las bacterias o las sustancias extrañas. Es cierto que los tratamientos con oxígeno, como también otras situaciones en las que se aumenta la transformación de energía (por ejemplo el deporte o la exposición a los rayos ultravioletas), conllevan un mayor peligro potencial de producción de radicales, pero también lo es que tal efecto puede compensarse a través del fortalecimiento de la capacidad del organismo para eliminar dichos radicales.

Las vitaminas A, C y E, el magnesio, el cinc, el selenio y el carnitino-L actúan como “cazadores de radicales”, protegiendo a las células o antioxidantes. Forman ya parte de la mayoría de los tratamientos con oxígeno y se administran por ejemplo como complemento alimenticio o por vía tópica en forma de productos cosméticos.

Vitacare te ofrece Oxygénesis para que puedas ofrecer un tratamiento nuevo y perfecto para la recuperación de la piel en el verano. En el ámbito internacional Madonna es la gran difusora de este tratamiento y en el local la tenemos a Nacha Guevara. Dos mujeres que tienen pieles increíbles. 

miércoles, 2 de enero de 2013

La magia de las vitaminas y minerales para la piel


Consumir vitaminas y minerales para la piel es la mejor forma de nutrirla correctamente si no queremos que se deteriore, pudiendo aparecer piel seca, entre otros.

Precursores vegetales de la vitamina A


Esta es probablemente la vitamina que más contribuye a mantener la piel sana y ayudar al bronceado ya que favorece el desarrollo de pigmentos en la piel. Los beta-carotenos o precursores de la vitamina A no se acumulan, es decir, el organismo sólo absorbe la cantidad que necesita y el resto la desecha. Como fuentes vegetales de pro-vitamina A disponemos de calabaza, mandarina, zanahoria, tomate, albaricoques, zanahorias, espinacas, verduras del mar, yema de huevo, alga espirulina y la alfalfa germinada.

Vitamina C y Colágeno para la piel

La vitamina C es muy necesaria para la salud de la piel, activar sus defensas y otorgar resistencia a las agresiones, particularmente intensas en verano, e interviene en la síntesis del colágeno, proteína que constituye el tejido cutáneo y le otorga sostén. El perejil fresco, el pimiento crudo, los kiwis, frutillas y frutas cítricas son excelentes fuentes de vitamina C.

Minerales y oligoelementos para la piel
 
  • Azufre: favorece igualmente la pigmentación de la piel, que se pigmenta mal en ausencia de azufre. En particular guisantes, judías verdes, coles y ajo crudo son ricas en este oligoelemento, también las semillas oleaginosas y el queso tipo gruyere. También los huevos, el pescado y la levadura de cerveza. 
  • Silicio: resulta fundamental en la biosíntesis del colágeno, de modo que su carencia produce estrías por pérdida de elasticidad de los tejidos, arrugas y envejecimiento prematuro de la piel. La parte más externa de las verduras verdes, las cáscaras de las semillas, el salvado, la cebolla y los frutos secos son alimentos ricos en silicio.
  • Hierro: es un mineral indispensable en la producción de la hemoglobina, gracias a la cual la piel tiene un buen color. Son excelentes fuentes el alga espagueti de mar,  la remolacha fresca y la quinoa.
  • Zinc: es un nutriente muy importante para la salud de la piel. Participa junto a la vitamina A en la regeneración del tejido cutáneo, en la síntesis del colágeno y la elastina, componentes importantes del tejido conjuntivo de la piel encargadas de proporcionar elasticidad y tonicidad a la dermis. Las pepitas de calabaza son tal vez una de las fuentes más ricas en este oligoelemento.

Vitamina E y Selenio para la piel

La vitamina E es la vitamina antioxidante por excelencia protege y ayuda a mejorar el tejido celular, contrarresta con eficacia el envejecimiento, ayuda a mejorar la circulación sanguínea, un factor determinante para la salud de la piel.

El alfatocoferol o vitamina E se encuentra fundamentalmente en aceites vegetales y en el germen de los cereales integrales. La vitamina E, el selenio y la vitamina A actúan en conjunto, como un grupo de viejos amigos, por esta razón es importante realizar una dieta muy variada que garantice la presencia de todas las vitaminas antioxidantes a la vez.

Los 5 pilares de una dieta para la piel

Predominio de hortalizas crudas y semillas germinadas.
  • Abundancia de zumos de frutas, jugos de verduras e infusiones refrescantes (menta y melisa con limón, por ejemplo). 
  • Escaso aporte de sal común.
  • Bajo contenido de grasas y proteínas de origen animal.
  • Abundancia de fibra de cereales integrales.
Fuente: enbuenasmanos.com

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Manchas en la piel



Las manchas oscuras (hiperpigmentación cutánea) es uno de los problemas más frecuentes en el campo de la estética. La explicación más sencilla es que son la consecuencia de un aumento de melanina (pigmento) en una zona más o menos extensa de la piel.
El problema es que el término “mancha” es demasiado amplio, y en la piel una “mancha” no es siempre lo mismo. Puede ser la consecuencia del daño solar o de una herida que se pigmentó, o un fenómeno que acompaña al embarazo o a la ingesta de anticonceptivos orales. Algo que nos molesta estéticamente y punto. Pero también puede ser el signo de una enfermedad general, puede ser un lunar (nevo), puede ser una mancha de nacimiento, puede ser un cáncer de piel. Por eso, el primer paso frente al oscurecimiento de una zona de la piel es realizar un diagnóstico y que un médico nos diga qué es. Ese primer paso no puede ser obviado nunca.
La segunda recomendación es conocer la propia piel. Saber la antigüedad y las características de las manchas o las lesiones que nos “adornan”. Y cada tanto mirarlas (usar un espejo para mirarse la espalda) y controlar que no hayan cambiado. Cualquier modificación en su tamaño, su color o su textura deben ser motivo de consulta médica. Se lo llama auto examen de piel y es un paso clave en la medicina preventiva.
Con todo esto no estamos incitando a que nos volvamos obsesivos e hipocondríacos, sino a que conozcamos un poco más nuestro propio cuerpo para cuidarnos.
Finalmente, descartado todo aquello que parece una mancha pero no lo es, vayamos a lo que nos ocupa. El criterio sobre la belleza cambia en las sociedades a lo largo de los años. Así como alguna vez era hermosa una mujer si su cintura medía menos de 50 cm, usaba corsé y no podía mantenerse de pie más de 10 minutos; en otro momento la gordura era hermosura y luego pasó a serlo la flacura extrema; o las mujeres chinas deformaban sus pies hasta el horror para sentirse bellas; a mitad del siglo XX la piel tostada pasó a ser el modelo de salud y estética. El problema es que las migraciones de pueblos enteros a lugares muy distantes de su geografía natal hicieron que personas cuyos genes estaban preparados para vivir en Rusia o Francia o Alemania pasaran a vivir en Argentina o en Australia. Y si vemos el color oscuro de la piel de los pueblos originarios de estos dos países notaremos que ellos sí estaban provistos de una genética que les permitiera estar desnudos al sol, pero no así los nuevos habitantes de piel blanca y con poca capacidad para broncearse. Si la evolución humana nos hubiese pensado para estar desnudos al sol nos hubiese provisto de pelos como los monos o de piel muy oscura. Al no ser así, el resultado final de la exposición descontrolada al sol trajo como consecuencia el foto envejecimiento y la hiperpigmentación cutánea. En su forma benigna se manifiesta en forma de zonas más oscuras en la piel (máculas) o los lentigos solares (zonas oscuras más engrosadas que suelen aparecer en la cara, el dorso de las manos, la calva de los hombres o el escote de las mujeres). El tratamiento tiene tres consignas y se deben cumplir las tres: actuar sobre la melanogénesis (mecanismo de pigmentación de la piel) para enlentecerlo o bloquearlo, renovar la piel manchada para que pueda ser reemplazada por piel sana y protección solar estricta para que no se estimule la formación de nuevo pigmento. Las formas en que se pueden cumplir estas tres condiciones son múltiples y para todos los presupuestos. Por lo tanto todo el mundo puede tratar sus manchas.
1-     Actuar sobre la melanogénesis: es imprescindible realizar un tratamiento domiciliario con productos que tengan activos que cumplan ese fin. Algunos pueden ser irritantes y se usan solamente en otoño e invierno, pero otros pueden ser usados durante todo el año. La vitamina C, la arbutina, la uva ursi, el ácido azelaico, el ácido kójico cumplen esta función por diferentes vías. Es imprescindible que el producto tenga una concentración efectiva de estos activos y que el vehículo también sea adecuado para producir una adecuada absorción. La inestabilidad química de estos principios hace que deban ser muy bien formulados, en pequeñas cantidades y en envases adecuados. Los sueros de Skinceuticals cumplen estas condiciones y son sumamente efectivos. Estos mismos despigmentantes pueden actuar en forma de mesoterapia (microgotas que se inyectan en la piel) a un ritmo de una vez por semana. Es un tratamiento médico que suma efectos. Y finalmente, sobre todo cuando hay lentigos solares, se indican sesiones de luz pulsada intensa a un ritmo de una vez por mes o cada 45 días. La luz pulsada tiene afinidad por la melanina, actúa sobre ella y tiene un efecto drástico sobre el lentigo.
2-     Renovar la piel: como tratamiento domiciliario o en forma de peelings en gabinete (cosmetológicos o médicos según el tipo de sustancia usada y su concentración), se utilizan los alfahidroxiácidos. Estos compuestos tienen muchas funciones, pero una de las más relevantes es conseguir que las células de la piel se “despeguen” unas de las otras y de esa forma se descamen. Se utiliza el mandélico, el glicólico, el láctico, el lactobiónico, solos o en combinación. Otros principios activos eficaces son los retinoides tópicos, que también se usan en el acné. Producen un efecto selectivo e inteligente sobre las células de la piel haciendo que se renueven y sean reemplazadas por células biológicamente más jóvenes. Los micropulidos o microdermoabrasión con punta de diamante producen una abrasión mecánica que quita las células más superficiales. Los lentigos muy puntuales o muy rebeldes pueden ser topicados por los médicos con ácidos más potentes, como el tricloroacético. Este compuesto produce la destrucción de capas de piel (epidermólisis) y de esta manera destruye la lesión. La luz pulsada bien indicada y realizada también produce un aclaramiento progresivo de las manchas y una mejoría global de la calidad de la piel. Y por último puede recurrirse a los métodos ablativos a través del láser que “vaporizan” capas de piel produciendo una renovación parcial o total de la misma, con lo cual no solamente se renueva el tejido manchado sino que produce un efecto beneficioso sobre toda la piel fotodañada. Todos estos tratamientos, desde el más sencillo al más complejo son potencialmente irritantes y deben tener un control médico.
3-     Foto protección: usar protector solar, siempre. Elegir una textura agradable, con un SPF mayor de 30. Colocarlo media hora antes de salir al aire libre y renovarlo cada dos horas en casos de manchas, pieles muy sensibles o cuando se está en el medio de un tratamiento.
El melasma o máscara del embarazo, así como las manchas producidas después de una inflamación (hiperpigmentación post inflamatoria) de cualquier origen, no tienen diferencias relevantes en cuanto al tratamiento: también se cumplen las tres premisas. La diferencia fundamental es que en ambos casos deben evitarse los tratamientos irritantes, todo debe ser más suave. Como la piel reaccionará ante cualquier estímulo con una mancha, es necesario ser más paciente e ir en forma más lenta para el remedio no sea peor que la enfermedad. Y recordar que cuanto más oscura es genéticamente la piel, con más violencia se pigmentará si uno la irrita. Por eso en esos casos se enfatizan los pasos 1 y 3 del tratamiento y se tiene mucho cuidado con la renovación celular para que sea gradual.
Conclusión: diagnóstico primero. Luego tratamiento dentro de las posibilidades de cada persona pero siempre con profesionales con experiencia. Tercero, cambio de hábitos, pensar en lo que es natural y saludable y seguir ese camino.
Fuente: Dra. Alejandra Peredo - Centro Magnolia